viernes, 29 de enero de 2010

DE ERASMUS A CRACOVIA?!?!?

Algunos ya lo sabéis: Me han concedido Cracovia. No digo más de momento porque estoy hecha un lio (o un flan). Con suerte vería esto desde mi ventana.

Dedicado a María

El silencio,
ese murmullo sin palabras, sin sonidos,
del deseo de existir, de expresarse.
Y pensé que todo lo material es luz consumida.
La luz como primacía de lo luminoso, que no puedo concebir como algo material,
sino que entra en una danza salvaje de llamas que se consume y se hace material.
Por eso las montañas son luz consumida,
el aire es luz consumida,
los arroyos son luz consumida
y nosotros somos luz consumida.
Cuando visualizamos un impulso, o una atracción,
entre el deseo de existir, de expresarse,
que se encuentra en un punto de un umbral,
y los medios de expresión que son la naturaleza misma,
y los medios materiales que se encuentran en el mismo umbral,
mientras el silencio se convertía en luz y la luz se convertía en silencio:
éste es el momento de la inspiración.
Es el lugar de las inspiraciones.
Es el lugar del silencio a la luz,
de la luz al silencio.


Pero la motivación que nos guía es que todo es posible
porque nosotros fuimos posibles.


Así que ¿qué es la ciencia
sino lo que surge de los grandes deseos?;
y ¿qué es el Arte,
sino ese mismo umbral del silencio y la luz,
el lugar de las inspiraciones,
donde realmente podemos decir que está el santuario del arte,
la sede de lo inconmensurable,
y también la sede de lo conmensurable?
Donde ambas cosas se encuentran está el Arte.
Donde lo increíble se encuentra con lo posible.


Y pensé en las tres inspiraciones.

Dije que la inspiración que la inspiración de aprender era una de ellas.
Es como si hubiese algo dentro de nosotros que realmente deseara aprender.
Y este deseo era una fuerza natura,
una fuerza inspiradora, para aprender.
Y sobre esto hice un comentario al margen
diciendo que no tenía nada que ver con la educación.

La segunda era la inspiración de reunirse.
Y les dije que todos sus detalles sobre el urbanismo
era sólo una minucia dentro de lo que significa
la inspiración de reunirse.
La ciudad es sólo una parte de esta inspiración de reunirse.
No tiene nada que ver con la solución del tráfico,
ni con los estudios de población,
ni con las predicciones sociales,
ni con las operaciones empresariales:
nada en absoluto.
Todo ello está al servicio del sentido global de reunirse.
Les dije: ''Si entendiesen que un almacén es una reunión de cliente y vendedor, creo que, probablemente, lo primero que haría el comerciante es servir café.
Y el diseño de los almacenes sería muy distinto.
La inspiración de reunirse tiene unas formidables inspiraciones arquitectónicas.
Es el aspecto humano,
lo que constiuye esa inspiración de reunirse,
ese preciso aspecto sobre el que se pueden escribir tesis y más tesis,
justamente en el sentido de que deriva de un lugar donde reunirse.
Es el deseo, es el hambre, un hambre insaciable.
Es parte del deseo.
La necesidad es tan sólo una cantidad de plátanos.

Y la tercera era la inspiración del bienestar
que incluye toda la medicina,
que incluye nuestro deseo de destacar: la proeza, algo formidable.


L. Kahn


Por cierto, el otro día, tras hacer la entrada y publicarla, me doy cuenta de que lo había hecho en el blog uahurbanismo2 !!! qué marrón...lo borré enseguida...

Ésta es la buena.

lunes, 25 de enero de 2010

80 veces nadie

http://www.youtube.com/watch?v=D4H1GGw5TWM

Es un poemilla de Gonzalo Rojas. La verdad es q no lo he descubierto ahora, pero la otra noche me dio por volver a escucharlo...y es una maravilla. Iba a poneros algunos versos, pero era complicado escoger...así q mejor lo escucháis y decidís vosotros si os quedáis con algo.

domingo, 24 de enero de 2010

Tocaba












Ahora que terminamos (o casi a quien le quede algún examen) el mes y pico frenético y de curro, es tiempo de estar tranquilo, de disfrutar, de leer, de pasear, dibujar, ver cine, o cualquier otra actividad que nos plazca y nos llene...
Y me ha picado el gusanillo de los dibujuelos tras la entrada de Héctor, así que ahí van algunos a los que les tengo cariño, no porque sean bonitos o feos, sino porque uno disfrutaba mientras los hacía, que es lo más importante y es lo que pretendo compartir con vosotros.

viernes, 22 de enero de 2010

Alfama












En las ciudades la vida es más pequeña
que aquí en mi casa en la cima de este otero.
En la ciudad las grandes casas cierran la vista con llave
esconden el horizonte, empujan nuestro mirar lejos de todo cielo,
nos vuelven pequeños porque nos quitan lo que
nuestros ojos pueden darnos
y nos vuelven pobres porque nuestra única riqueza es ver.

Fernando Pessoa. Poemas de Alberto Caeiro

martes, 19 de enero de 2010

EL CIRCO DE LA MARIPOSA

Aquí os dejo un corto genial que me trajo algún rey mago. Fue el ganador del primer premio del concurso de cortos “The Doorpost Film Project". Este premio reconoce la aportación del corto a la promoción de valores como la esperanza, la dignidad humana y la fuerza de voluntad. Esstá coprotagonizado por el actor mexicano Eduardo Verástegui, q no está nada mal por cierto. Que lo disfrutéis, son sólo 20 minutos. A mí me ha encantado desde el título al fin: cuanto más grande es la prueba, mayor es la gloria.

http://www.youtube.com/watch?v=9582NStUdqU&feature=player_embedde

http://www.youtube.com/watch?v=BUBPX28_mAE&feature=player_embedded

lunes, 18 de enero de 2010

Valor

"La belleza no es un lugar donde van a parar los cobardes" A. Gamoneda (escritor)

"El miedo es como un tercer pezón: no sirve para nada" J. D. García (animador del Centro juvenil)

Porque llega un momento en q las excusas son absurdas, y una debe enfrentarse al espejo, y asumir sus miedos, y decidir no ser más cobarde...en general

jueves, 14 de enero de 2010

Memoria descriptiva




UMA BIBLIOTECA A PROCURA DE UM LUGAR



“Quienes la imaginan sin límites, olvidan que los tiene el número posible de libros. Yo me atrevo a insinuar esta solución del antiguo problema: La biblioteca es ilimitada y periódica. Si un eterno viajero la atravesara en cualquier dirección, comprobaría al cabo de los siglos que los mismos volúmenes se repiten en el mismo desorden (que, repetido, sería un orden: el Orden). Mi soledad se alegra con esa elegante esperanza”

Jorge Luis Borges


“Gosto da ordem das estantes, das etiquetas em latao e dos candeiros individuais em bronze e seda, anónimos, intimistas; das escadas de navio e das estreitas garerias em ferro, onde a procura de um livro é uma viagem- nao isenta de perigros.
A biblioteca moderna perdeu essa atmosfera quase de sotao, e tambem o valor simbólico, glorificado em cúpulas, em cilindros, em tectos altíssimos e modulados.
Perdeu essa poalha de luz dourada, materializada por algum po no ar, vinda de janelas a uma altura inesperada sempre insuficientes para iluminar com eficacia.
Todo se foi tornando práctico, ergonómico, higiénico, codificado no Neufert, luminoso por igual, alinhado estantes como vagoes de um comboio abandonado, estofos de caderia laváveis e confortáveis.
Mas começou a faltar qualquer cosa...”

Álvaro Siza

“Una persona con un libro se va hacia la luz. Una biblioteca comienza de ese modo. La sala de lectura es impersonal. Es la reunión en silencio de los lectores y sus libros .El espacio grande, los espacios pequeños, los espacios sin nombre y los espacios que dan servicio: el modo en que todos están configurados con respecto a la luz es el problema de todos los edificios. Éste comienza con una persona que quiere lee un libro.”

Louis Kahn

“Bruscamente, un cuarto con su lámpara se puso enfrente de mí, casi palpable en mí. Ya estaba yo arrinconado en él, cuando las contraventanas me sintieron, se cerraron”

Rilke

“Unos libros y un sueño…El edificio es una construcción cualquiera en un jardín …No guarda ningún recuerdo del carácter institucional de las bibliotecas. Son unos muros que quizá estaban en ese lugar.(…) Dar a la biblioteca un tipo de gravedad de laberinto. Una serie de habitaciones y jardines ensamblados de manera no lineal.”

Enric Miralles





Una biblioteca como catalizador de un proceso de generación de un nuevo polo de centralidad y actividad urbana en un barrio distante y hambriento de ella.
Una biblioteca como nexo entre una serie de equipamientos que sin orden aparente rodean un parque sin atreverse a relacionarse con él.
Una biblioteca que teje una red entre ellos a partir del más sencillo de los recursos: el recorrido.
Una biblioteca que no se limita a posarse sobre la ciudad, sino que levanta bajo sus pies un basamento de carácter urbano y público que busca hacer al barrio sentirse ciudad.
Una biblioteca que por ello es accesible para todos, sin dejar nunca de ser una biblioteca.
Una biblioteca como elemento articulador entre parque y ciudad, que busca revelar la una al otro y viceversa, que pone en contacto el microcosmos del parque, cerrado sobre sí mismo, con el macrocosmos de la ciudad, sedienta siempre de expansión. Apertura.
Una biblioteca como un recorrido desde la oscuridad a la luz. Una biblioteca donde se busca un libro, pero no se encuentra fácilmente. Una biblioteca donde en cambio descubrimos varios desconocidos, que en un silencioso caminar hacia la luz, nos apresuramos a desvelar.
Una biblioteca en la que se dialoga con los libros y no con las personas.
Una biblioteca en la que se pueda coger un libro y compartir su contenido con un ser querido. O totalmente desconocido.
Una biblioteca que no es un infinito, pero que quizá busca algo de él.
Una biblioteca que busca un lugar. Y además lo encuentra.
Una biblioteca que es lugar.









Héctor Rivera Bajo
Laboratorio do Projecto 4ºE
Pedro Lima Gaspar
13/01/2009

miércoles, 13 de enero de 2010

Bilbao grandes momentos


























El orden cronológico es de abajo arriba.
No es que dibujáramos y luego nos tomásemos el pacharán por ahí tirados, sino al revés.
Lo bueno, siempre se hace esperar: el Gugg a las 2am dispuesto a ser grafiado en nuestros mojados bitácoras.
Lo que te perdiste Míguel.










martes, 5 de enero de 2010

Apuntes sobre Bilbao




El casco y la ría recuperada fueron los dos focos de nuestra visita, también Barakaldo.
Salimos sin prisa un lunes lluvioso y llegamos a nuestro destino pasada la hora de la comida. Desde la ventana de la habitación veíamos la ría. Comimos a pocos metros de los muros del Guggenheim, justo en el momento que llovía. Ahí estábamos, mojados pero contentos. El edificio es impresionante y el mejor contextualizado e implantado frente a las demás “obras de arquitectura” de la zona, que parecen haber caído del cielo (aun que quizás no sea la mejor expresión. De lejos se perciben las cubiertas de titanio destacando sutilmente y enriqueciendo la vista gris de la ciudad, mejor todavía cuando las toca algún rayo de luz. Creo que a los tres nos sorprendió gratamente. Caminado hacia el casco, un poco antes de llegar al museo nos encontramos con la construcción de una “nueva” torre de Pelli, del rectorado para a universidad de Deusto obra de Siza y con la ya en funcionamiento biblioteca de Moneo. Más allá del Gugg. Se encuentran dos edificios simétricos de apartamentos, de A. Isozaki, separados por una enorme escalinata que baja hasta la ría. Frente a ellos la asombrosa obra, y esta vez sí, de S. Calatrava: el puente peatonal Zubi-Zuri. Tiene algunos fallos como que el suelo sea de vidrio y deslice en presencia del agua, que no escasea en Bilbao, pero es dinámico, elegante y liviano.
De nuestro paso por el casco decir que no tuvimos mucho problema para encontrar las tabernas con sus famosos pinchos, que resultaron no ser nada del otro mundo. Nos estrenamos en una herriko-taberna… Los bilbaínos se recogen pronto asíque a las 10.30h nos vimos con las planchas apagadas. La cena del último día fue un tanto extraña y acabó con un chupitazo de Pacharán por cortesía de Adrián. He de decir que hemos experimentado lo eficaz que es el número 3, dado que por mucho que nos empeñamos nos quedamos en un triángulo.
Y, por fin, el Guggenheim. Teníamos la entrada para las 12h. asíque aprovechamos antes para medio rodearlo, fotografiarlo y dibujarlo. Se accede a un nivel inferior por una gran escalinata donde los visitantes hacen cola, y se llega al patio interior, que hace de distribuidor y que nos dejó con la boca abierta y nos hizo pensar para qué seguir con la carrera. Fue genial estar allí tanto tiempo, sin prisa, pudiéndote detener casi en cada detalle constructivo e incluso recitar algún que otro extracto del libro de turno. Las exposiciones eran todas interesantes. En la 1ª planta unas esculturas enormes para recorren, en acero cortén, de Richard Serra. En la 2ª toda la producción de Wrigth, ¡impresionante! Había tantos dibujos que llegaban a cansar asique Adri y Hector decidieron buscar chicas a las que decir cosas bonitas. Y en la 3ª, parte de la exposición de pintura abstracta del Guggenheim de NY.
Ha sido un viaje genial. Hemos hablado mucho, más que comido. Sería buena idea hacer en algún momento una escapada los miembros de la ventana y brindar por ella, jajaja.
¡A cuidarse! y el lisboeta también.

lunes, 4 de enero de 2010

Cajón de sastre

Viendo que el blog, hasta ahora y más en su periodo navideño de hibernación, es un poco cajón de sastre, me he decidido a seguir divagando.
Ahora es un poco tarde, no mucho para lo que ya sabemos, y no me apetece nada seguir dibujando una sección que, aunque puede que vaya a quedar bien, ni siquiera sé si me convence. Y no me convence porque desde que Kahn dice que la arquitectura no existe, y que una obra de arquitectura es sólo una ofrenda a ella, pero no es de por sí arquitectura, uno anda con la mosca detrás de la oreja. No lo dice un mindundi de tres al cuarto, no, lo dice Kahn, y hace mucho que lo hace. Y súmale que la mayoría de lo que nos rodea o de lo que hacemos los arquitectos es mera construcción cutre, mohína y ni siquiera una ofrenda a esa divina arquitectura. ¿Entonces, qué es un proyectillo de un estudiante mediocre, que nunca se construirá, sumado a lo inverosímil del enunciado y al poco tiempo de desarrollo? Supongo que un mero ejercicio de superación personal que en un momento determinado será valorado por su profesor y compañeros, que obtendrá una nota y que, en función de ella, uno se sentirá más o menos contento, y estimará en qué medida ha desperdiciado unas fiestas geniales para salir, emborracharse o perjudicarse...
Es una ecuación simple, eficaz: el día tiene 24 horas, de las cuales uno se pasa enfrente de este cacharro portatil una media de doce horas o así, por tirar por lo bajo (así llevo desde que llegamos de Bilbao), con dolores de espalda, malas posturas, música que ya se te repite, espontáneas visitas de familiares o si eres afortunado amigos, idas al baño y al comedor, y luego a la cama para no descansar, porque debes cumplir una lista de cosas por hacer que nunca consigues cumplir porque lo que piensas que se hace rápido luego resulta que no, que se tarda más... en fin, qué os voy a contar, compañeros del metal. Pero a lo que voy: ¿para qué? Aparte de para sentir al final el orgullo del trabajo bien hecho (Cosas bien hechas), y aprobar, y aprender... ¿Aprender? ¿Pensais que haciendo estas entregas aprendemos realmente? ¿Cuál es la ratio entre horas invertidas y conocimiento o aprendizaje adquirido? Vale, ya sabemos trabajar, ya sabemos dibujar, ya sabemos sacar adelante, con mayor o menor acierto, lo que se nos pide, incluso somos resistentes y tenaces.
No sé, pero yo aprendo mucho más cuando pillo un libro y lo hojeo que cuando cuadro la sección, o cuando escucho a Verdasco en sus diez minutos gloriosos de las sesiones críticas que en todo lo que podamos aportar los alumnos en 4 horas, o así debería ser.
Y, vaya, no hay tiempo para leer, para conocer, para flipar con lo que se ha hecho o dicho hace mucho y que ignoramos soberanamente. Y ahí está el error en esta pedagogía que sufrimos. Que realmente no se nos forma, no se nos enseña, y tampoco se nos deja que lo hagamos por nuestra cuenta, porque no hay tiempo. Y claro, uno ya está harto de la carrera, como para que encima el rato que saca para leer sea de lo mismo... ¡Fallo! ¿Qué has aprendido en esta tarde de dibujo de CAD? vs ¿Qué has aprendido en esa conferencia de Perea, o en ese libro de Lecorbu? Lo peor de todo es que, los problemas que se nos plantean, el resolver un proyecto, lo solemos hacer con tan pocas referencias y tan poco tiempo, que no profundizamos en casi nada, que no llegamos al verdadero quid de la cuestión. Y así nos pasa, que vamos tropezando con las mismas piedras que bastante tiempo atrás otros supieron esquivar. Por eso, el ejercicio de superación personal es incompleto, superficial, casi anecdótico. ¿Y si dedicásemos el cincuenta por ciento del tiempo de la carrera en leer y documentarnos, y se nos pidieran conclusiones, un trabajo escrito, un texto, además de grafismos? Podríamos ver el abismo entre lo que pensamos y lo que planteamos, y podríamos, poco a poco, ir definiendo esos puntos de unión y esas pautas para transformar en proyecto ideas enraizadas y más complejas que seguramente fuésemos teniendo, con su tiempo adecuado de desarrollo. Ya lo dijo Sambricio: ''frente a la arquitectura de fuegos artificiales, el rigor'', refiriéndose a Juan de Herrera, si no recuerdo mal.
En fin, me queda saber que estamos todos llenos de barro y que, al menos, nos entendemos.
Un beso

domingo, 3 de enero de 2010

Ate breve




"Railroad Man"

Feel like an old railroad man
Ridin' out on the bluemont line
Hummin' along old dominion blues
Not much to see and not much left to lose
And i know i can walk along the tracks
It may take a little longer but i'll know
How to find my way back

I feel like an old railroad man
Who's really tried the best that he can
To make his life add up to something good
But this engine no longer burns on wood
And i guess i may never understand
The times that i live in
Are not made for a railroad man

I feel like an old railroad man
Getting on board at the end of an age
The station's empty and the whistle blows
Things are faster now
And this train is just too slow
And i know i can walk along the tracks
It may take a little longer but i'll know
How to find my way back

viernes, 1 de enero de 2010

viernes, 25 de diciembre de 2009

Figuritas Humanas (Elipsis, Iluminaciones, Etcétera)




" Todo se muestra enfrente de él como un gran bosque, y nada desea más que adentrarse en él y recorrerlo de cabo a rabo. Pero el bosque no es tal, es más como una fachada de árboles que, una vez traspasada, adivina un montón de claros en los que no existe el menor rastro de vegetación. Se hace preguntas para las que es incapaz de encontrar respuesta, y ese horizonte, el de una vida llena de respuestas perdidas, le provoca un leve pero inextinguible desasosiego. Se pregunta si ya habrá conocido todo aquello que tenía que conocer (se refiere a las Iluminaciones). Pero no, piensa, no puede ser. No puede ser todo así de vulgar -pensar en ello comienza a producirle una vaga sensación de pánico, si es que tales sensaciones pueden manifestarse de una forma vaga-. La gente que ve por la tele, la gente mayor que él, suele hablar de lo maravillosa que es la vida. Hablan de ello, aun con el rostro marcado por la amargura.
Hijo alarga la mano y agarra un trozo de papel de plata de la mesita. Una gota solidificada de heroína, oscura y brillante, está adherida a él. Antes de aplicar la llama del mechero y aspirar el humo, Hijo se pregunta por última vez ese día (y quién sabe si para siempre) de qué está hecha su vida. Y antes de que el humo llegue hasta sus pulmones, un segundo antes de olvidarse de todo por un rato, obtiene una respuesta.
¿Cuál?
Etcétera. "


Ignacio González Vegas

jueves, 24 de diciembre de 2009

Soportales y lluvia

En la vida española ha debido haber una época magnífica: la época en que se construyen las grandes plazas con soportales, a que, en algunas villas, siguen calles enteras cubiertas. Nos es tan familiar esta prócer imagen del pasado que no reparamos bien en su magnificiencia. Al menos, yo confieso no haber, hasta ahora, caído en la cuenta de lo que esta idea urbana significa y del esfuerzo que su ejecucuión representa. Me pregunto si la época actual, no obstante sus pretensiones de riqueza y prurito de lo confortable, puede hacer alarde de nada semejante.
El coste de la obra era enorme para aquel tiempo. Los soberbios fustes de las columnas daban a todas las casas porte de palacios y obligaban a una construcción en saliente, dificultosa y cara. Pero, además, en los lugares de la ciudad donde el terreno valía más se renunciaba a una parte de él para convertirlo en vía pública.
Como idea implica suavidades de alma hoy imposibles. Suponía el acuerdo y común sacrificio de todos los propietarios en beneficio de una abstracción, que es la urbe. Se aspiraba a hacer grata la rúa, asegurar el paso, triunfar de la lluvia.
En la ciudad la lluvia es repugnante, porque es una injustificada invasión del cosmos, de la naturaleza primigenia en un recinto como el urbano, hecho precisamente para alejar lo cósmico y lo primario, fabricando un pequeño orbe extranatural. Lo que más nos sorprende del salvaje es que pueda, sin asco, vivir adherido a la naturaleza, tumbado en el lodo, en contacto con la sierpe y el sapo. Debió llegar un tiempo de náuseas geniales que ''tabuizó'' la mitad del cosmos, tachándolo de repugnante. Y es curioso que este asco sublime actuó principalmente sobre lo húmedo.
En general, parece recibir bastante confirmación la idea divinatoria de Bachofen, que supone una edad primera de la cultura en que ésta exalta la naturaleza pantanosa donde vive. Es la época más torpe y oscura: se habita eb palafitos sobre las aguas muertas, monstruosamente fecundas -planta, insecto, reptil, humanidad. Con el matriarcado predomina la mujer, fecunda y húmeda. Las divinidades son tristes y toda la existencia humana exhala el aire denso y caliginoso de los fangales.
La ciudad es un ensayo de secesión que ensaya el hombre para vivir fuera y frente al cosmos, tomando de él sólo porciones selectas, pulidas y acotadas. Pero... llueve y el agua tiene un poder mágico de unir las cosas. La piel húmeda siente más el contacto de los objetos -por eso los mandarines, voluptuosamente, humedecen los dedos para gozarse en palpar bolas de jade. Al salir de casa el chubasco repugnante nos vuelve a pegar al paisaje y un vago estremecimiento, residuo tal vez de experiencias milenarias, nos recuerda la vida en los pantanos, la hora torva y sucia de la amistad con la sierpe y el sapo.
Sin embargo, en el campo la lluvia desciende a veces con un prestigio deleitable. Yo conservo el recuerdo musical, casi beethoveniano, de una tormenta en Castilla...

Notas de andar y ver
Ortega y Gasset

domingo, 20 de diciembre de 2009

Leccion de maestro...

No me compares esto con Melendi....

http://www.megaupload.com/?d=Q6HSLJFH

martes, 15 de diciembre de 2009

ASUNTOS PENDIENTES 1/3

A petición popular os dejo aqui el link para descargar un par de discos de Quique González. La verdad, y me cuesta reconocerlo, ha flojeado con el último disco. El 19 está en Madrid como sabéis, pero x mi parte otra vez será, que este finde está a tope, lo digo sobre todo x Adri, q también tenía ganas de venir:http://www.megaupload.com/?d=B4LQEQ9U

Un provocador...

" Estaba fascinado por la espalda blanca y rolliza de Hitler, siempre tan bien fajada dentro de su uniforme. Cada vez que empezaba a pintar la correa de cuero que, partiendo de su cintura, pasaba por el hombro opuesto, la blandura de aquella carne hitleriana comprimida bajo la guerrera militar, suscitaba en mí tal estado de éxtasis gustativo, lechoso, nutritivo y wagneriano, que hacía palpitar violentamente mi corazón, emoción tan rara en mí que ni siquiera me ocurría haciendo el amor".
S. Dalí

domingo, 13 de diciembre de 2009

Nietzsche (I)

PONDERACIÓN DE LAS VERDADES OPACAS. Es propio de una cultura superior poner las pequeñas verdades opacas, encontradas por un método estricto, por encima de los radiantes y deslumbrantes errores procedentes de tiempos y hombres metafísicos y artísticos. De entrada, uno está tentado a burlarse de aquéllas, al entender que no admiten comparación con éstos, ya que se presentan tan modestas, sencillas y prosaicas y parecen desalentar al hombre, mientras que los errores parecen hermosos, brillantes y arrebatadores, cuando no como una fuente de felicidad. Sin embargo, lo arduamente conquistado, seguro, perdurable y, por tanto, trascendental para todo conocimiento ulterior es lo superior; ponerse de su parte es viril, demuestra valentía, sencillez y mesura. Poco a poco, no ya el individuo, sino toda la humanidad se elevará a esta virilidad, una vez que se acostumbre, por fin, a preferir los conocimientos sólidos y duraderos, y pierda toda creencia en la inspiración y comunicación milagrosa de las verdades. Los cultivadores de las formas, claro está, con su criterio de lo bello y de lo sublime, tendrán razones para ironizar, cuando prevalezcan la ponderación de las verdades opacas y el espíritu científico; pero esto será únicamente porque no han aprendido todavía a percibir el encanto de la forma más sencilla, o porque los hombres educados en este espíritu no están aún, ni de lejos, total e íntimamente compenetrados del mismo, por lo que siguen imitando de forma mecánica y estúpida formas antiguas (y mal, por cierto, como es habitual en quien ya no está muy interesado en lo que hace). En tiempos pasados, el espíritu no estaba acaparado para un estricto modo de pensar, pues su seriedad consistía en elaborar símbolos y formas. Esto ha cambiado: esa seriedad de lo simbólico se ha convertido en signo de cultura inferior. Del mismo modo que nuestras artes se intelectualizan cada vez más, nuestros sentidos se espiritualizan, y, por ejemplo, la noción actual de la armonía sensible es muy distinta de la de hace cien años; también las formas de nuestra vida se hacen más espirituales, quizá más feas para los ojos de épocas pasadas, pero únicamente porque éstos no son capaces de ver cómo se va profundizando y ensanchando sin cesar el reino de la belleza interior, espiritual, y que todos nosotros ahora podemos destacar la mirada interior por encima de la apariencia más atractiva y de la más grandiosa obra de arquitectura.


F. Nietzsche,
''Humano, demasiado humano''

jueves, 10 de diciembre de 2009

Navidad





Todos tenemos un precio, incluso Dios lo tiene.
Y "Dios ya no toca la puta guitarra".