miércoles, 4 de noviembre de 2009

in memoriam

http://www.megaupload.com/?d=HEPPPTAJ

ahí va el enlace con mi sanatorio, de momento lo dejo, hasta que descubra cómo subir la imagen sin que pierda calidad...

taller vertical en la ETSAG y horizontal con su extensión Alcalá-Lisboa

en recuerdo de Levi-Strauss y Francisco Ayala, cuyas obras figuran en la lista de ''leer algún día''

siempre que no haya proyectos de por medio

amar con fruición

http://www.youtube.com/watch?v=6KSm5KjDgIE&feature=PlayList&p=9C2A54D6E6253EF4&playnext=1&playnext_from=PL&index=6

siempre célebre ése tu tan querido Cela, María

''No es lo mismo estar dormido que estar durmiendo, igual que no es lo mismo estar jodido que estar jodiendo.''

xD

Instalaciones


Hoy, mientras llegaba Rafa a instalaciones, he encontrado entre las hojas guarris que siempre llevo para tomar apuntes unas palabrillas que apuntan a Cela casi sin duda:
...amar con elegante violencia, con torpe equilibrio mágico, con sabia languidez de acróbata cansado, con fruición de ciclista tísico...
y me han recordado la (mi) relación extraña con la arquitectura; y me han recordado esa primera arquitectura que amé aún sin saberlo (la iglesia de Fisac en Canfranc); y me han recordado que me toca amar con fruición (de ciclista tísico o de lo que toque); y me ha gustado, vaya, encontrar entre diámetros y presiones cositas de este tipo

Bolsillo (2)

Parece mentira al verlo que el galán del primer video sea un personaje de culto...



Get down, get down, little Henry Lee
And stay all night with me
You won't find a girl in this damn world
That will compare with me
And the wind did howl and the wind did blow
La la la la la
La la la la lee
A little bird lit down on Henry Lee
I can't get down and I won't get down
And stay all night with thee
For the girl I have in that merry green land
I love far better than thee
And the wind did howl and the wind did blow
La la la la la
La la la la lee
A little bird lit down on Henry Lee
She leaned herself against a fence
Just for a kiss or two
And with a little pen-knife held in her hand
She plugged him through and through
And the wind did roar and the wind did moan
La la la la la
La la la la lee
A little bird lit down on Henry Lee
Come take him by his lilly-white hands
Come take him by his feet
And throw him in this deep deep well
Which is more than one hundred feet
And the wind did howl and the wind did blow
La la la la la
La la la la lee
A little bird lit down on Henry Lee
Lie there, lie there, little Henry Lee
Till the flesh drops from your bones
For the girl you have in that merry green land
Can wait forever for you to come home
And the wind did howl and the wind did moan
La la la la la
La la la la lee
A little bird lit down on Henry Lee






Yo, de cualquier modo, me quedo con la segunda. Creo que no hubiera hecho falta decirlo...

martes, 3 de noviembre de 2009

Amanda







No sé realmente el motivo de subir estas dos cosas, ni que relación se me ha descubierto entre ellas, si es que realmente ha sido así, o si más bien me mueve un sentimiento parecido a la sorpresa, y también inseguridad, de no reconocer los objetos que uno lleva en el bolsillo...

a que es increible? estaba sublime esa noche. también es desde mi ventana...


Tiramisú de limón



Sabina estrena disco y el 15 de diciembre da concierto en Madrid ¿alguien se apunta?

domingo, 1 de noviembre de 2009

Rastros

Dejar un rastro fácil de seguir por los que quedan...
rastros...
Basta con barrer un poco, ordenar un poco. Basta con poco.

sábado, 31 de octubre de 2009

Ortega

Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo específico del intelectual. Por eso su gesto gremial consiste en mirar al mundo con los ojos dilatados por la extrañeza. Todo en el mundo es extraño y es maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia vedada al futbolista, y que, en cambio, lleva al intelectual por el mundo en perpetua embriaguez de visonario. Su atributo son los ojos en pasmo. Por esto los antiguos dieron a Minerva la lechuza, el pájaro con los ojos siempre deslumbrados

jueves, 29 de octubre de 2009

Vamos a ser valientes...


La arquitectura no es para pusilánimes, y yo lo he estado siendo, hasta hoy...





miércoles, 28 de octubre de 2009

Sísifo


Sé que es largo, pero merece la pena que toméis diez minutos de vuestra ajetreada rutina para recorrer, al menos una vez, la entrada.

El mito de Sísifo

Albert Camus

Los dioses habían condenado a Sísifo a empujar sin cesar una roca hasta la cima de una montaña, desde donde la piedra volvería a caer por su propio peso. Habían pensado con algún fundamento que no hay castigo más terrible que el trabajo inútil y sin esperanza.
Si se ha de creer a Homero, Sísifo era el más sabio y prudente de los mortales. No obstante, según otra tradición, se inclinaba al oficio de bandido. No veo en ello contradicción. Difieren las opiniones sobre los motivos que le convirtieron en un trabajador inútil en los infiernos. Se le reprocha, ante todo, alguna ligereza con los dioses. Reveló sus secretos. Egina, hija de Asopo, fue raptada por Júpiter. Al padre le asombró esa desaparición y se quejó a Sísifo. Éste, que conocía el rapto, se ofreció a informar sobre él a Asopo con la condición de que diese agua a la ciudadela de Corinto. Prefirió la bendición del agua a los rayos celestes.

Por ello le castigaron enviándole al infierno. Homero nos cuenta también que Sísifo había encadenado a la Muerte. Plutón no pudo soportar el espectáculo de su imperio desierto y silencioso. Envió al dios de la guerra, quien liberó a la Muerte de manos de su vencedor. Se dice también que Sísifo, cuando estaba a punto de morir, quiso imprudentemente poner a prueba el amor de su esposa. le ordenó que arrojara su cuerpo sin sepultura en medio de la plaza pública. Sísifo se encontró en los infiernos y allí irritado por una obediencia tan contraria al amor humano, obtuvo de Plutón el permiso para volver a la tierra con objeto de castigar a su esposa. Pero cuando volvió a ver este mundo, a gustar del agua y el sol, de las piedras cálidas y el mar, ya no quiso volver a la sombra infernal.

Los llamamientos, las iras y las advertencias no sirvieron para nada. Vivió muchos años más ante la curva del golfo, la mar brillante y las sonrisas de la tierra. Fue necesario un decreto de los dioses. Mercurio bajó a la tierra a coger al audaz por la fuerza, le apartó de sus goces y le llevó por la fuerza a los infiernos, donde estaba ya preparada su roca. Se ha comprendido ya que Sísifo es el héroe absurdo. Lo es en tanto por sus pasiones como por su tormento. Su desprecio de los dioses, su odio a la muerte y su apasionamiento por la vida le valieron ese suplicio indecible en el que todo el ser dedica a no acabar nada. Es el precio que hay que pagar por las pasiones de esta tierra. no se nos dice nada sobre Sísifo en los infiernos. los mitos están hechos para que la imaginación los anime. Con respecto a éste, lo único que se ve es todo el esfuerzo de un cuerpo tenso para levantar la enorme piedra, hacerla rodar y ayudarla a subir una pendiente cien veces recorrida; se ve el rostro crispado, la mejilla pegada a la piedra, la ayuda de un hombro que recibe la masa cubierta de arcilla, de un pie que la calza, la tensión de los brazos, la seguridad enteramente humana de dos manos llenas de tierra. Al final de ese largo esfuerzo, medido por el espacio sin cielo y el tiempo sin profundidad, se alcanza la meta. Sísifo ve entonces como la piedra desciende en algunos instantes hacia ese mundo inferior desde el que habrá de volverla a subir hacia las cimas, y baja de nuevo a la llanura. Sísifo me interesa durante ese regreso, esa pausa. Un rostro que sufre tan cerca de las piedras es ya él mismo piedra.

Veo a ese hombre volver a bajar con paso lento pero igual hacia el tormento cuyo fin no conocerá. Esta hora que es como una respiración y que vuelve tan seguramente como su desdicha, es la hora de la conciencia. En cada uno de los instantes en que abandona las cimas y se hunde poco a poco en las guaridas de los dioses, es superior a su destino. Es más fuerte que su roca. Si este mito es trágico, lo es porque su protagonista tiene conciencia.

¿En qué consistiría, en efecto, su castigo si a cada paso le sostuviera la esperanza de conseguir su propósito?. El obrero actual trabaja durante todos los días de su vida en las mismas tareas y ese destino no es menos absurdo.

Pero no es trágico sino en los raros momentos en se hace consciente. Sísifo, proletario de los dioses, impotente y rebelde conoce toda la magnitud de su condición miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no venza con el desprecio.

Por lo tanto, si el descenso se hace algunos días con dolor, puede hacerse también con alegría. Esta palabra no está de mas. Sigo imaginándome a Sísifo volviendo hacia su roca, y el dolor estaba al comienzo. Cuando las imágenes de la tierra se aferran demasiado fuertemente al recuerdo, cuando el llamamiento de la dicha se hace demasiado apremiante, sucede que la tristeza surge en el corazón del hombre: es la victoria de la roca, la roca misma. La inmensa angustia es demasiado pesada para poderla sobrellevar. Son nuestras noches de Getsemaní.

Sin embargo, las verdades aplastantes perecen al ser reconocidas. Así, Edipo obedece primeramente al destino sin saberlo, pero su tragedia comienza en el momento en que sabe. Pero en el mismo instante, ciego y desesperado, reconoce que el único vínculo que le une al mundo es la mano fresca de una muchacha. Entonces resuena una frase desesperada: «A pesar de tantas pruebas, mi edad avanzada y la grandeza de mi alma me hacen juzgar que todo está bien». El Edipo de Sófocles, como el Kirilov de Dostoievsky, da así la fórmula de la victoria absurda. La sabiduría antigua coincide con el heroismo moderno. No se descubre lo absurdo sin sentirse tentado a escribir algún manual de la dicha. «¿Cómo? ¿Por caminos tan estrechos...?». Pero no hay más que un mundo. La dicha y lo absurdo son dos hijos de la misma tierra. Son inseparables. Sería un error decir que la dicha nace forzosamente del descubrimiento absurdo. Sucede también que la sensación de lo absurdo nace de la dicha. «Juzgo que todo está bien», dice Edipo, y esta palabra es sagrada. Resuena en el universo y limitado del hombre. Enseña que todo no es ni ha sido agotado. Expulsa de este mundo a un dios que había entrado en él con la insatisfacción y afición a los dolores inútiles. Hace del destino un asunto humano, que debe ser arreglado entre los hombres. Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso. Su destino le pertenece. Su roca es su cosa. Del mismo modo el hombre absurdo, cuando contempla su tormento, hace callar a todos los ídolos.

En el universo vuelto de pronto a su silencio se alzan las mil vocecitas maravillosas de la tierra. Lamamientos inconscientes y secretos, invitaciones de todos los rostros constituyen el reverso necesario y el premio de la victoria. No hay sol sin sombra y es necesario conocer la noche. El hombre absurdo dice que sí y su esfuerzo no terminará nunca. Si hay un destino personal, no hay un destino superior, o, por lo menos no hay más que uno al que juzga fatal y despreciable. Por lo demás, sabe que es dueño de sus días. En ese instante sutil en que el hombre vuelve sobre su vida, como Sísifo vuelve hacia su roca, en ese ligero giro, contempla esa serie de actos desvinculados que se convierten en su destino, creado por el, unido bajo la mirada de su memoria y pronto sellado por su muerte. Así, persuadido del origen enteramente humano de todo lo que es humano, ciego que desea ver y que sabe que la noche no tiene fin, está siempre en marcha. La roca sigue rodando.

Dejo a Sísifo al pie de la montaña. Se vuelve a encontrar siempre su carga. Pero Sísifo enseña la fidelidad superior que niega a los dioses y levanta las rocas. Él también juzga que todo está bien. Este universo en adelante sin amo no le parece estéril ni fútil. Cada uno de los granos de esta piedra, cada trozo mineral de esta montaña llena de oscuridad forma por sí solo un mundo. El esfuerzo mismo para llegar a las cimas basta para llenar un corazón de hombre.

HAY QUE IMAGINARSE A SÍSIFO DICHOSO.


Y para terminar, o empezar, según lo anárquicos o no que podáis ser en la lectura, algo que en mayor o menor grado conocéis:

http://www.youtube.com/watch?v=_pBlVX3jJQM

Siempre está bien buscar nuevas relaciones, nuevos vínculos, entre todo aquello que ya se conocía y que de repente surge como algo aparentemente desconocido.

Incluso improviso otro "objeto" que ahora mientras escucho la música viene a mi memoria:

" Conocer su forma y ver como su tamaño cambia en ese lugar. Al darle la vuelta a un bolsillo, dentro-afuera, caen los objetos y los recomponemos..."
Enric Miralles

PROYECTO INICIAL DE CARRERA


HOLA CHICOS POR PRIMERA VEZ!
Con el pretexto de estas imágenes hemos querido estrenarnos en desde la ventana verde. Las fotos son de la semana pasada, después de visitar las obras de rehabilitación de la concatedral de Santa María y la cripta del fuerte de San Francisco.
Necesitaba estar un poco serena y sin prisas para escribir. El título de la entrada lo utilizaba el miercoles pasado uno de los chicos que presentaba su proyecto fin de carrera en la universidad y me gustó el planteamiento. Me parece acertado porque cada vez estoy más convencida que cada día hay que comenzar, muchas veces no de cero, pero si con muchas ganas de hacerlo mejor, de conseguir un poco más. Durante el verano pensé que este curso iba a ser diferente y me fui frustrando poco a poco cuando después de tantas espectativas volvía a encontrarme con las mismas prisas y agobios que los pasados. Ahora estoy decidida a cambiarlo y si lo escribo aquí es por que me ayuda a reafirmarlo, lo escrito escrito está, no?
Ayer en clase de construcción de la mirada JJ nos leyó unos párrafitos de Fisac, de esos que nos escribe a nosotros sus sobrinos y decía algo así como cuál es la diferencia entre haber estudiado arquitectura y ser arquitecto.
A SER ARQUITECTOS!
un abrazoooo q llega hasta Lisboa.
Marta

martes, 27 de octubre de 2009

Ursa


hace no tanto..

Borges

Mi vida entera


Aqui otra vez, los labios memorables, único y semejante a
vosotros.
Soy esa torpe intensidad que es un alma.
He persistido en la aproximación de la dicha y en la intimidad
de la pena.
He atravesado el mar.
He conocido muchas tierras; he visto una mujer y dos o tres
hombres.
He querido a una niña altiva y blanca y de una hispánica
quietud.
He visto un arrabal infinito donde se cumple una insaciada
inmortalidad de ponientes.
He paladeado numerosas palabras.
Creo profundamente que eso es todo y que ni veré ni
ejecutaré cosas nuevas.
Creo que mis jornadas y mis noches
se igualan en pobreza y en riqueza a las de Dios y a las de
todos los hombres. .

domingo, 25 de octubre de 2009

Cabo da Roca

Casi puedes ver América. ¿Os atrevéis a probar?

sábado, 24 de octubre de 2009

Outubro


Es sólo un comienzo en alguna parte. Por ahora, eso es lo único importante.

martes, 20 de octubre de 2009